Paraque disfrutes de tu vida cristianamente.
Según la cultura y las tradiciones en las que has nacido, tú puedes estar bautizado/a, tal vez, a las pocas semanas de nacer. Tus padres o tutores quisieron, además, hacerte el mejor de los regalos y te llevaron a bautizar, por lo que, desde ese momento, la Iglesia Católica te acogió cristianamente y el Espíritu Santo anidó en ti. Luego, has ido creciendo hasta alcanzar la capacidad para asumir tus propias decisiones, en ese momento, debes relevar a los que por ti asumieron la responsabilidad del bautismo y decirle a Jesús, a través de la Iglesia, que tú, de modo voluntario quieres, por éste nuevo sacramento CONFIRMAR las promesas de vida que se hicieron en el Bautismo. De este modo y en ese acto el Espíritu santo vuelca en ti su Gracia y sus Dones.
En otras culturas el Bautizo se realiza cuando ya se tiene uso de razón y entonces se fusionan ambos sacramentos.
La vida es un don, un regalo del Señor, que nos llega a través de tus padres. Ese maravilloso obsequio tiene unas “instrucciones de uso” para que obtengas de él el mejor de los resultados. Si atendemos a ellas, Dios nos tiene reservado un premio aún mayor, la Vida Eterna, junto a Él.
El curso que te prones realizar, pretende ayudarte a interpretar esas “instrucciones” y puedas aplicar con éxito la Gracia y los Dones que el Espíritu Santo va a derramar sobre ti en el sacramento de la Confirmación.
Es pues una decisión que personalmente debes tomar. No valen “medias tintas”. Si te decides vivirás una vida cristiana plena, no exenta de dificultades, pero para vencerlas contarás con la mejor de las garantías, la palabra de Jesús.
En este curso revivirás la fe que nos transmitió Dios, como camino de vida. Tendrás que andarlo con el esfuerzo y voluntad que se requiere cuando se desea alcanzar las cosas que importan.
Contarás a tu disposición con un contenido asequible y sobre todo un tutor/a, disponible para acompañarte, que se convertirá en tu mejor compañía.
Vamos a caminar juntos.
Te espero.